Adela — José Agustín Hernández González— acaba de ser elegida delegada municipal del Poder Popular  por Caibarién, en la central provincia de Villa Clara, lo cual la convierte en la primera persona presuntamente transexual que haya trascendido que ostente un cargo público de ese tipo en Cuba.

adela-1 Por Paquito el de Cuba,

Imágenes tomadas del blog de la Red Observatorio Crítico

De 48 años, Adela labora como enfermera especializada en electrocardiogramas en el hospital de esa localidad pesquera de la costa norte, y ganó las elecciones municipales en segunda vuelta por la circunscripción No. 5 de la también conocida como Villa Blanca, según una extensa entrevista que publicó el blog de la Red Observatorio Crítico.

Con un margen de casi 100 votos (270 contra 180), Adela recibió la preferencia de sus vecinos el pasado domingo 4 de noviembre, luego de que en la primera vuelta de los comicios, el 21 de octubre último, ninguno de los tres candidatos obtuviera el 50% más uno de los votos requerido, aunque ella también reuniera en esa ocasión la mayoría de las boletas válidas (240, el 36%).

Hernández González trabaja desde hace 14 años en el Hospital General María del Carmen Zozaya, donde comenzó como auxiliar de limpieza, luego como asistente de enfermería, más tarde de enfermera y ahora ya de técnica.

Vive desde hace 28 años en la periferia de Caibarién, donde por igual periodo ha fungido como presidenta del Comité de Defensa de la Revolución (CDR) de una humilde barriada, y en el cual ha sobresalido por gestos tan altruistas como 118 donaciones de sangre, práctica que las autoridades de la Salud Pública le impidieron continuar hace unos años como consecuencia de una presunta política discriminatoria hacia las personas homosexuales.

Aunque no tiene un diagnóstico médico de transexualidad, desde su más temprana niñez adoptó una identidad de género femenina, en la juventud fue artista transformista y manifiesta interés en una posible cirugía de reasignación genital para como “la señora Adela” poder contraer matrimonio con el hombre que la ama, un joven de 21 años.

A pesar de una muy dura experiencia de vida donde no ha faltado la discriminación familiar, laboral y social, incluyendo una condena de privación de libertad por dos años entre 1980 y 1982 solo por el hecho de ser transexual, la delegada manifestó su optimismo y agradecimiento a la comunidad donde vive y que la eligió ahora como representante al gobierno municipal.

Conforme a la legislación cubana y al corresponder a inicios del 2013 las elecciones generales, Adela —al resultar delegada de circunscripción— podría ser nominada por las comisiones de candidaturas que integran las organizaciones de la sociedad civil, para integrar las propuestas a la Asamblea Provincial del Poder Popular de Villa Clara o hasta para la Asamblea Nacional (Parlamento), órganos de gobierno donde por ley hasta el 50% de sus integrantes tienen que provenir de la base.


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