Guerrilla de blogueros en el Valle de Viñales, Pinar del Río.

Guerrilla de blogueros cubanos en el Valle de Viñales, Pinar del Río.

Por Paquito el de Cuba

Cuando hace ya casi cinco años decidí escribir esta bitácora, solo le pedí criterios sobre lo que haría a una antigua colega de mucha confianza y al Presidente de la organización de periodistas a la que pertenezco.

Y no es que necesitara ningún permiso para sacar a la luz pública mi vida íntima y otras cuestiones delicadas que luego siguieron, sino que buscaba conocer y conciliar los referentes profesionales y éticos que regían un mundo para mí desconocido en aquel momento, los cuales ya podía, sin embargo, intuir.

Porque me queda claro que cualquier proyecto de comunicación en este mundo de hoy —y eso es un blog en esencia— será el reflejo de los principios y valores que posee —o no— su autor o propietario.

En todo este tiempo fui testigo y a veces hasta protagonista de muchas peleas cubanas desde la blogosfera. Algunas me parecieron mejores que otras, por responder más a las esencias o a las coyunturas, o resultar más logradas en sus propósitos y modos de emprenderlas, pero todas fueron válidas, en tanto expresión de la diversidad de conflictos y personas que tenemos y somos. Leer el resto de este chiringazo »

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El gobierno cubano oyó la voz de la gente y ordenó reabrir la terminal 3 del aeropuerto José Martí para que puedan acceder las personas que despiden o esperan a los viajeros, según pudo comprobar este domingo “Cartas desde Cuba”.

Tras el cierre del aeropuerto, el ciberespacio se llenó de protestas por semejante medida. Académicos, intelectuales, blogueros y artistas escribieron ácidos comentarios cuestionando la prohibición decidida por la dirección del José Martí.

Las barreras que impedían el libre acceso cayeron derribadas bajo el peso de las opiniones, los argumentos, las razones y el sentir de la gente. Sin duda es una lección para todos, sobre todo para aquellos que se puedan creer dueños de lo que administran.

Fuente: Cartas desde Cuba

Vea referencias anteriores:

 Esto se sigue jodiendo: Cuba impide acceso de acompañantes a sus principales aeropuertos

 Aeropuerto, copiando el modelo eritreo

 Las fotos del día: La espera que desespera

  El aumento de la productividad de las empresas no está siempre en manos de los trabajadores / Foto: Raquel Pérez.

Por Fernando Ravsberg

Hace pocos días el periódico del Partido Comunista, Granma, hacía referencia a la necesidad de mejorar laproductividad para aumentar los salarios, (1) pidiendo un mayor sacrificio de los obreros con el fin de crear más riquezas como única vía de mejorar sus ingresos.

Pero lo cierto es que muchas veces no está en manos de los trabajadores cubanos lograr una mayorproductividad y eficiencia, sino de los directivos de sus empresas y de las estructuras burocráticas creadas por el gobierno con el fin de controlar y centralizar.

Dos de estas nefastas instituciones ya fueron desarticuladas, Acopio y Vivienda. La primera famosa por su ineficiencia para distribuir las cosechas y la segunda se había convertido en un semillero de corruptos que especulaban con la escasez de viviendas.

Sin embargo, aún queda mucho por hacer en el camino de las desburocratización. Se trata de un nudo gordiano imposible de desatar si no se tiene la decisión de tomar medidas radicales. Hay estructuras cuya desaparición es imprescindible para avanzar. Leer el resto de este chiringazo »

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Por Alexei Padilla, especial para ¨La Chiringa de Cuba¨

Hace tres días la conservadora y todopoderosa Rede Globo, difundió para todo Brasil la noticia de que una empresa estatal cubana había creado perfumes en honor a Ernesto Che Guevara y Hugo Chávez. Por primera vez en 7 meses escuchaba una noticia de mi país en un noticiero local.

Con tono burlesco la conductora Cristiane Pelajo, al preguntar a la audiencia si usarían perfumes comunistas, no desvalorizó la iniciativa de los científicos de Labiofam, sino el significado de dos personalidades que inspiraron la producción de ambas aromas.

No me sorprendió tal actitud, porque los medios al servicio de la derecha brasileña parecen especializarse en alabar a los Estados Unidos y Europa, descreditar las luchas de los movimientos sociales y las fuerzas progresistas, perpetuar la ignorancia y la apatía política del pueblo brasilero, y sobre todas las cosas, mantenerlos aislados del resto de América Latina, haciéndoles creer en la supuesta superioridad del gigante Suramericano sobre el resto de sus vecinos. Leer el resto de este chiringazo »

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Por Rafael Hernández

La presunción de que la llamada “prensa independiente” es la negación de los males del periodismo cubano requiere tomarse, como diría un graduado de Filología, cum grano salis. Por una parte, no cabe duda de que niega la “prensa oficial”: donde esta dice blanco, aquella dice negro. Hasta qué punto este espejo invertido mejora la situación del lector resulta dudoso. Por otra, habría que comprobar si su autoproclamada misión de “informar al público sin ataduras ideológicas o partidistas” llega a cumplirse.

Tomemos como botón de muestra una nota que anuncia la presentación del número 78 de la revista Temas aparecida en el diario digital 14ymedio, “un informador sin militancia de ningún tipo”, titulada “¿Hacer política sin partidos políticos?”.[1] A pesar de su brevedad, esta resulta un ejemplo de libro de texto que bien podría usarse en una clase de periodismo sobre cómo redactar una nota informativa. Leer el resto de este chiringazo »

Carta de disculpa de LABIOFAM

Publicado: 30th septiembre 2014 por Carlos Alberto Pérez en Cuba, Polémica
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Vea también al respecto: Los símbolos ayer, hoy y siempre, son sagrados

Cuba, transporte a la carta

Publicado: 29th septiembre 2014 por Carlos Alberto Pérez en Cuba, cuentapropismo, transporte
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La situación del transporte en Cuba es cada vez más crítica, y ni siquiera la impronta del sector privado ha podido revertir esta realidad. La puesta en marcha de una “ley de oferta y demanda” ha disparado los precios y dejado al usuario sin protección.

Texto y fotos: Carlos Alberto Pérez para El Toque

Si al cubano de a pie se le hace difícil planificar la comida del mes con un salario generalmente insuficiente, el resto de su vida se reduce a la conquista de una malabárica meta. Si además invertimos casi la mitad de nuestro salario solamente en el pago del trasporte hacia los centros laborales, entonces se crea un grave conflicto, sobre todo si este gasto no representa una mejoría económica a corto o mediano plazo.

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La entrada en vigor de “ley de oferta y demanda” correspondiente a uno de los lineamientos económicos aprobados  a nivel estatal para un mejor funcionamientosocioeconómico del país, ha permitido la entrada del transporte  privado  en  calles y carreteras. A las penurias del cubano de a pie, podríamos sumarle ahora, los altos costes que impone el sector privado, que al tener un mejor servicio que los autobuses estatales provoca un gasto extra no planificado. Al fin de mes la suma gastada en concepto de transporte podría desafiar a cualquiera, sobre todo si no falta quien esté dispuesto a pagar lo que sea necesario con tal de ganar en tiempo y comodidad.

Pero, ¿por qué aumentaron los precios desde que se legalizaron los servicios de transporte privado? Todo indica que el conflicto surge por la falta de una medida que controle las tarifas límites en este mercado de “oferta y demanda” y que ha traído consigo la desprotección legal del consumidor. Este hecho ha dejando a los pasajeros totalmente a expensas de iniciativas personales que establecen precios disparados según intereses particulares, tipos de transporte, distancias recorridas, inclemencias del tiempo, horarios de trabajo, etc.

Subidas de precios, ganancia para el pescador

Hoy día la demanda supera tanto a la oferta, que la subida de precios casi no ha impedido la aglomeración de personas en todo tipo de medios de transportes.

En una visita realizada a la “Terminal Lido”, en el municipio habanero de Marianao, este autor pudo constatar que de 1 peso cubano (0,05 US) que hace un par de años costaba el trayecto en camión hasta la provincia Artemisa, a unos 60 km, hoy cuesta 5 pesos (0,25 US), lo que afecta directamente el bolsillo de miles de lugareños en su traslado al trabajo o la escuela. Aun así, no dan abasto los camiones para trasladar a tanta gente.

Cerca de allí conocí a Claudia, antigua usuaria de esa terminal, pero ahora prefiere agotar hasta la última alternativa en autobús estatal, ya que “no puede darse el lujo de gastar más de lo que sus padres le ofrecen para transporte y comida en la universidad”.

Tampoco falta quien haga hasta lo imposible por evitar subirse al transporte público. Misael Vázquez, mecánico de computadoras y mesero nocturno de un restaurante italiano en La Habana lo tiene bien claro: “Hace tiempo que evito la incomodidad y maltrato de las guaguas.

Con lo que gano diario me da para vestir, comer y no meterme jamás en un tumulto de esos”, agregó Misael, quien dice gastarse 50 pesos diarios (2 US) solamente en taxis particulares, ya que lo que gana diariamente multiplica por 10 lo que gasta en esa misma jornada.

Jugar con el dinero de otros

Recientemente en Pinar del Río sucedió algo muy interesante. Me llamó la atención que si un camión de pasajeros cobraba 20 pesos desde La Habana hasta esa ciudad (157 km), ¿cómo entonces un taxi intermunicipal me quería cobrar 30 pesos por tan solo 23 km?

“El problema es que no encontramos petróleo barato mi chama”, respondió el taxista convencido de su abusiva tarifa. “Lo que pasa es que la semana pasada se nos tiraron los inspectores pidiendo los tickets del petróleo, y ahora tenemos que comprárselo obligatoriamente al Estado, y sale mucho más caro”.

Según el mismo chofer, anteriormente, los campesinos le revendían a muy buen precio el petróleo de regar sus cosechas a los taxistas, pero la nueva medida destapó las alarmas y una vez más el férreo control repercute en el bolsillo del eslabón más débil, el pueblo.

Lo más preocupante es que al final nadie se pone de acuerdo, y somos nosotros los que seguimos pagando los platos rotos. Creo que si el sector privado ha sido invitado a resolver este problema, no debería aprovecharse del descontrol y la crisis para imponer abusivos precios como mejor guste.

Todo lo contrario, una política acertada de precios podría incentivar aún más  a los usuarios, y lejos de perder, las ganancias se podrían multiplicar. Dicen que ese es el pequeño secreto de los chinos. Puede que aprender de los que saben sea la clave del éxito, valdría la pena ponernos a prueba.