Por Alberto Manuel León Pacheco
Hace pocos días conversaba con un periodista que durante 12 meses estuvo como corresponsal de la Televisión Cubana en Bolivia. Como aprendiz del oficio que soy, me interesé por la condiciones para trabajar y el trato de los dirigentes bolivianos.
El periodista en cuestión me dijo Entrevisté a Evo Morales 6 veces en menos de un año, Las entrevistas eran fáciles. Los ministros de cualquier cartera estaban siempre disponibles para la prensa boliviana y para la foránea. Solo teníamos que presentarnos y ahí mismo lo abordábamos.
Escuchándolo yo decía Coño que diferente es en Cuba. Aquí para entrevistar a un funcionario de una empresa u organización tienes que esperar muchas veces a que lo autorice su superior, a veces del nivel central. Entrevistar a un ministro es casi imposible, solo preguntas sobre un temas puntuales en pequeño encuentros, recorridos o reuniones generalmente bien organizados y planificados. Nada de entrevistas súbitas o improvisadas. Para una entrevista así hay que consultarlo y además saber de antemano de que se va a hablar.
Que decir del presidente. En Cuba el presidente no da entrevistas a los periodistas del patio. Parece que no tenemos el nivel como para hacerlo. A Fidel primero y ahora a Raúl Castro solo lo entrevistan periodistas famosos de importantes cadenas del mundo o amigos de nuestro país. Nunca un simple periodista, de un medio provincial o una pequeña revista, de los tantos que tenemos ha tenido la oportunidad de intercambiar preguntas sobre la situación en Cuba.
No estoy seguro pero creo que ni Granma en su condición de Órgano Oficial del PCC tiene o ha tenido ese honor.
Desde que empecé en esta carrera siempre me he preguntado porqué nosotros no podemos tener la posibilidad de tener a mano a nuestros dirigentes de máximo nivel y poder preguntarles normalmente por las cosas que suceden en Cuba. Chávez tiene su Aló presidente y Rafael Correa tiene Enlace Ciudadano donde los ciudadanos pueden ver a sus líderes semanalmente y estos, a su vez, explicar las medidas tomadas por el gobierno y mantener un contacto directo y cercano con los habitantes de sus países y no solo verlos en actos esporádicos y en la Asamblea Nacional como pasa en Cuba en la actualidad.
Yo solo quiero que los que me gobiernan y toman las decisiones por mí, estén al alcance de la prensa y que la información fluya como debe ser, para que la prensa recupere la credibilidad y el respeto que merece. Termino con un fragmento de un post del blog esteban Morales:
“Pero no obstante, haber modestos avances, es lamentable ver, cómo nuestros periódicos nacionales van perdiendo adeptos. La población los compra casi por inercia, o porque no hay otros, esperando encontrar en ellos algún día sus inquietudes o aquello sobre lo que desea saber e informarse. No es para dudar, que con una prensa así, las batallas a librar están pérdidas de antemano, por las razones siguientes:
La población termina por cansarse de leer una prensa que no refleja nuestras realidades, ni con amplitud lo que está pasando.
- La separación entre lo que esa prensa refleja y la realidad introduce la desconfianza.
- El ciudadano se mueve buscando otras alternativas para informarse mejor. Lo cual es muy peligroso.
-El ciudadano apela a la radio nacional, que siempre es más espontánea. De ahí pasa a las emisoras extranjeras que nos rodean, alguna de las cuales transmiten incluso en español, estando muchas de ellas diseñadas para intentar que sean escuchadas en Cuba. La peor de las cuales es la mal llamada Radio Martí.
-Se va generando una mentalidad que busca afuera la información que debiera recibir adentro. Regalando muchas veces la inmediatez de las noticias e informaciones.
- El ciudadano se hace entonces más sensible a las llamadas bolas y a las distorsiones de la información.
-Debe ser más realista, democrática, abierta, eliminar definitivamente el secretismo, la autocensura, el discurso viejo, dogmático y apologético.
-Debe abrir espacio a la intelectualidad cubana revolucionaria, reflejando su discurso más realista, crítico abierto e inteligente. Aliándose con aquellos que enfrentan la crítica contrarrevolucionaria desde posiciones que reconocen nuestras deficiencias, antes de que el enemigo nos las tire a la cara y las convierta en armas de una diplomacia subversiva, apoyada por la política del Cambio de Régimen preconizada por la administración norteamericana actual.
-Debe ganar conciencia de que la superioridad técnica del enemigo no tiene por qué ser una desventaja para nosotros, si sabemos utilizar de manera inteligente las armas de la verdad, la coherencia, la sistematicidad critica, y el valioso potencial científico e intelectual revolucionario de que disponemos”.
Nota: Aclarar (porque sé que algunos faltos de sentido común lo pensarán) que el título y lo dicho aquí no significa que busque protagonismo ni que sueño con entrevistar a Raúl o algún ministro. Lo escribo por los cientos de periodistas sagaces y capaces que tenemos en los medios cubanos y que pueden hacerlo muy bien.
Vea: Algunos retos de la prensa cubana por esteban Morales.

Muchas cosas son diferentes en Cuba Carlos, lamentablemente. Ojalá algún día ese y muchas cosas cambien para bien del pueblo en general.
Mi estimado Alberto y Carlos, les voy a decir algo: demasiado osado este articulo para los ciertos y dominantes oidos que en Cuba, dictan lo que es noticia o no, lo que se puede publicar o no, lo que debe conocerse o no. Siempre esa triste e hipocrita realidade ha sido un escucha, lee lo que te digo y no preguntes ni cuestiones. Ustedes deben ser muy jovenes, pero siempre fue así, solo un ejemplo del que pocas veces se habla, pero que ya desde aquella epoca nos mostraba los intereses mesquinos e dictatoriales sobre la información. Cuando fue tronado el omnipresente y casi Dios Carlos Aldana, todo el mundo en Cuba lo sabia, fijate bien, todo el mundo, inclusive, que estaba preso y la primera noticia oficial vino casi dos semanas despues, de una entrevista realizada por un periodista mexicano. Si colocasemos en una fila las profesiones en Cuba, la de periodismo si no queda en el ultimo lugar, a lo minimo solo coge el penultimo. Y me consta de que no es por los profesionales que componen sus filas, pues los tenemos muy buenos y muy capacitados. Pero como creo ya dije aqui todo se resume a la famosa frase de que: si el caballo piensa, se acaba la equitacion. Saludos desde Rio de Janeiro y que la chiringa siga volando bien alto.
Oye Carlitos en tremenda candela se metio Alberto por el post ese!!! Le hecharon arriba las ciberbrigadas de respuesta rapida!!! Tirale un timbrazo a ver si lo van a dejar terminar su carrera de periodismo? Pero la cosa pinta fea con los comunistas armando lios por alla